Las personas mayores que se quedan solas durante un largo periodo, llamémosle suspensión de labores, jubilación, cambio de domicilio o incluso durante el periodo vacacional, sufre el alejamiento de familiares y conocidos por periodos más largos de lo normal, sufren de angustia y estrés emocional. Sobre todo a los que les cambia su entorno y se manejan en un grupo social reducido .Para los adultos mayores, el salir de vacaciones está muy lejos de planear en un descanso y la oportunidad de salir de la rutina y aprovechar el tiempo para hacer cosas diferentes.
Muchos adultos mayores viven estas etapas del año como una amenaza que los rodea con el desamparo, el alejamiento de sus seres queridos y la soledad total.El problema no es que efectivamente estén solos, sino la percepción subjetiva que algunos tienen que todo queda en suspenso y ellos están librados a su suerte en un lugar que no conocen y donde no tienen ayuda de nadie.
El prepararse para el periodo vacacional puede provocar ansiedad y una sensación de angustia, aunado a los preparativos para las fiestas, la publicidad bajo el “cobijo” de expresiones de alegría y actividades recreativas en familia.
Y, a continuación, las vacaciones y el consiguiente cambio del paisaje habitual. “Todo esto lleva a que el adulto mayor que tiene un grupo social reducido realice su balance de fin de año atendiendo a aquello que le falta y no tanto a lo que posee. En este sentido, no aumentaría la soledad, sino la percepción emocional”
Término del periodo vacacional
Los siguientes párrafos parecerán contradictorios a lo expuesto con anterioridad en este artículo, pero el fin del periodo vacacional puede producir también esa sensación de abandono, en especial cuando los padres viven solos y se les llena de atenciones en fiestas decembrinas y se encuentran rodeados de hijos, nietos, bisnietos, primos, sobrinos, etc. En estas fechas tradicionalmente familiares todo gira alrededor de las celebraciones en casa de los abuelos.Pero terminado este periodo vacacional todo vuelve a la cotidianeidad, todos vuelven al trabajo, a las escuelas y a la vida cotidiana. ¿Y los abuelos? ¿Qué pasa con ellos? Ya no hay el mismo tiempo para convivir con ellos y pocos se dan cuenta de lo que sufren.
La sensación de desolación afloró. “Sus reclamos más frecuentes se sintetizan en tener que aguantar, tolerar o soportar hasta verano la soledad y también la falta de rutinas organizantes, la ausencia de encuentros que, de alguna manera, llenan de expectativa el día a día”.
Promover el bienestar emocional
La motivación es clave para que las personas de la tercera edad encuentren la forma de reiniciar su vida hacia relaciones –incluso momentáneas– con los vecinos, los compañeros de grupo, o bien que emprendan actividades entretenidas como, por ejemplo, ir al cine, tomar una clase de manualidades, tener un grupo de lectura, etc.
“¡Se sorprendería uno de lo mucho que puede hacer un adulto mayor sano y sabio cuando retoma las relaciones personales y tiene con quien compartir el día a día. Muchos casos clínicos relacionados con la depresión, tienen que ver con quebrar o reconfigurar un sistema de pensamientos en el cual el adulto mayor se ve solo, abandonado y, sobre todo, incapacitado de generar en esta etapa algo distinto para su vida”.Al mismo tiempo, los mayores pueden cultivar capacidades para desarrollar su potencial, en una época de la vida en que a los años se suma la experiencia acumulada.
Esto comprueba que la socialización en los adultos mayores, y que, una vez derribada la barrera de los “no quiero/no puedo”, el adulto mayor puede autogenerarse eso que necesita en términos sociales para aumentar de esa manera su bienestar cotidiano”.
Vacaciones para todos.
A esta altura, la pregunta que es: ¿qué vacaciones les ofrecemos a nuestros adultos mayores, además de enviarlos a la playa y soportar el calor como todos?
Simple, trabajadores sociales, geriatras y psiquiatras coinciden en que “los mejores lugares son los clubes o grupos de cualquier actividad didáctica o recreativa”.
Sin embargo, el espacio público es fundamental, ya sea en las áreas de esparcimiento o habitaciones. Lo cual no es tan fácil de encontrar en nuestro país donde la cultura en pro del cuidado del adulto mayor aun es escasa. Debemos pensar en un lugar de fácil acceso, seguro, cómodo, con personal capacitado para atender al adulto mayor y si fuera posible con una comida balanceada, libre de irritantes, grasas, con médico cerca por cualquier malestar presentado por el cambio de clima, la altura, el cambio de alimentación… si nos ponemos exigentes será imposible encontrarlo y en el mejor de los casos si nos es posible, acompañamos a nuestros adultos mayores o mejor no los dejamos salir de casa donde están “seguros”.
Y ahora se estará preguntando si existe alguna opción que reúna todas estas exigencias y aparte sea un lugar agradable, de descanso y que contribuya a la felicidad de nuestros abuelitos.
Pues si la hay, es un novedoso concepto campestre creado para el bienestar del adulto mayor. Si usted está interesado en conocerlo, no se pierda la segunda parte de este artículo donde además de darle consejos para una memorable experiencia vacacional le estaremos presentando atractivas promociones.
Residencia Geriátrica Santa Elena
www.casadereposo.com.mx
informes@casadereposo.com.mx

No hay comentarios:
Publicar un comentario